diciembre 06, 2011

En los jardines de Kensington


El reloj marcando las 12. ¿Y qué le diremos a la Sra Darling cuando encienda la luz de la habitación y la encuentre vacia? Un niño se asoma por la ventana y dice: ven conmigo, enséñame tus cuentos que he perdido la memoria. 
Y cruzarán el cielo sus nombres, para detenerse a las puertas de una isla mágica y reirse de un barco atascado en la orilla, donde suena un reloj despertador entre los dientes de un cocodrilo ciego.  - Estamos hechos de polvo de estrellas, cuéntame tus historias y permíteme entrar. A cambio, yo te enseñaré a volar. 
Los niños juegan como niños, los grandes también jugamos como niños. Y cruzará el cielo tu nombre, de la mano de alguien que te recuerde cómo volar, porque a veces te olvidás cómo se hace, por culpa de un exceso de memoria. Entonces recogerás nuevas primaveras, lo de ayer ya no te queda cerca. 

Te extraña, Peter Pan.

1 comentarios:

Frank H. dijo...

muy bueno!
es la pelea de todos: regresar a la magia... sin perdernos en el intento

( http://elbodegon.blogspot.com/ )