septiembre 18, 2011

Mi relato


Que mis muslos sean tu puente para salir del páramo imaginario en el que habitas. Que tus muslos-puente me saquen de aca. Y aunque no sepamos si serán muslos-puerto algún dia, que el trayecto tuyo y mio hacia algún lado sea lo más saludable y feliz que podamos. 



Ese es mi deseo, este es el paso que damos. Es la causa y el efecto. 

2 comentarios:

talita dijo...

Amen. :)

L a N a Ï f a dijo...

Delicioso. Justo al centro del paladar negro: el latido.