(Textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado. Argentina 1974/1983. Sociedad de escritoras y escritores de Argentina, SEA. 2da edición, 2005)
Este libro me lo he tragado en los 120 minutos de ida y vuelta que separan mi casa del trabajo. Antes de los poemas, cuentos o relatos, en cada Persona-Capítulo se detalla una mínima descripción de sus vidas y luego lo poco o nada que se sabe de sus muertes.
Maria Elena San Martin, escritora desaparecida durante un operativo policial-militar en Panamericana y General Paz el 1 de julio de 1977. Tenia 19 años.
[Las palabras en bastardilla son notas de su amiga Elizabeth que se agregan en la publicación]
Este libro me lo he tragado en los 120 minutos de ida y vuelta que separan mi casa del trabajo. Antes de los poemas, cuentos o relatos, en cada Persona-Capítulo se detalla una mínima descripción de sus vidas y luego lo poco o nada que se sabe de sus muertes.
Maria Elena San Martin, escritora desaparecida durante un operativo policial-militar en Panamericana y General Paz el 1 de julio de 1977. Tenia 19 años.
[Las palabras en bastardilla son notas de su amiga Elizabeth que se agregan en la publicación]
te relataré cómo he llegado a esto luego de tantos años soñando que volvíamos a vernos. entendí finalmente que ese vernos quedaba en otro lugar: la escritura. un sitio abierto donde ubicar los diálogos de la época del terror cuando nos separaron sin rescate posible.
"Los que los domingos visitan Palermo o Plaza Francia, exactamente iguales y diversos, con parecidos cansancios, compañeros del sol repartido entre tantos veraneantes ciudadanos. Los que vuelven.
Tragarse el sol y regresar.
Calzarse la piel del domingo
como zapatos incómodos y nuevos.
Dormir un poco más:
la semana se extenderá como un fantasma duro,
la sirena implacable suena
todos los días a las siete y empezamos.
Entonces contarse un desayuno inédito,
mentirse los dolores del invierno y la semana,
pulir las cicatrices,
salir a atropellar
el aire del otoño en día libre.
En los parques los hombres y mujerres
habitualmente abrazados y en ropas de domingo
(que debe parecerse a la de los lunes a viernes
secretaria del jefe teléfono sorpresa;
o no debe parecerse
albañil andamio vértigo).
El sol es un océano dorado
que se alquila dos veces por semana.
La tristeza
como una mujer de blanco y sin mejillas
cabalgará los parques
cuando la noche llegue a sembrar epitafios
que no serán leidos.
Tragarse el sol y regresar.
El pasto es una tumba mayúscula
para pequeñas muertes
que no se publicarán en ningún diario.
Tomar el colectivo vagamente invadido
de olor a globo y barrilete arrugado.
Volver a encontrarnos el rostro en el espejo,
contarnos las historias del olvido
y saber
que son historias.
Repetir el gesto de la última hora.
La camisa planchada se hastía en una silla,
la cena es un silencio azul
extendido a lo largo de la mesa
como un muerto que nunca volverá a moverse.
Verificar el orden de los ritos
o simplemente cumplirlos.
Es tarde, hace mucho que es tarde
y el sueño barrerá la última mentira."
Maria Elena, 6 de abril de 1977.
2 comentarios:
Caí en tu blog buscando la imagen del Mind The Gap inglés cuando la curiosidad me atacó y me obligo a leer, terminé agradeciendo el hecho de ser tan curioso.
Saludos
Ah, pero qué fuerte. Y qué hermoso (y qué fuerte, lo uno no excluye lo otro). Abrazos.
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