febrero 19, 2011

Palabra viva


(Textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado. Argentina 1974/1983. Sociedad de escritoras y escritores de Argentina, SEA. 2da edición, 2005)

Este libro me lo he tragado en los 120 minutos de ida y vuelta que separan mi casa del trabajo. Antes de los poemas, cuentos o relatos, en cada Persona-Capítulo se detalla una mínima descripción de sus vidas y luego lo poco o nada que se sabe de sus muertes.

Maria Elena San Martin, escritora desaparecida durante un operativo policial-militar en Panamericana y General Paz el 1 de julio de 1977. Tenia 19 años.
[Las palabras en bastardilla son notas de su amiga Elizabeth que se agregan en la publicación]

te relataré cómo he llegado a esto luego de tantos años soñando que volvíamos a vernos. entendí finalmente que ese vernos quedaba en otro lugar: la escritura. un sitio abierto donde ubicar los diálogos de la época del terror cuando nos separaron sin rescate posible.


"Los que los domingos visitan Palermo o Plaza Francia, exactamente iguales y diversos, con parecidos cansancios, compañeros del sol repartido entre tantos veraneantes ciudadanos. Los que vuelven.

Tragarse el sol y regresar.
Calzarse la piel del domingo
como zapatos incómodos y nuevos.
Dormir un poco más:
la semana se extenderá como un fantasma duro,
la sirena implacable suena
todos los días a las siete y empezamos.
Entonces contarse un desayuno inédito,
mentirse los dolores del invierno y la semana,
pulir las cicatrices,
salir a atropellar
el aire del otoño en día libre.

En los parques los hombres y mujerres
habitualmente abrazados y en ropas de domingo
(que debe parecerse a la de los lunes a viernes
secretaria del jefe teléfono sorpresa;
o no debe parecerse
albañil andamio vértigo).
El sol es un océano dorado
que se alquila dos veces por semana.
La tristeza
como una mujer de blanco y sin mejillas
cabalgará los parques
cuando la noche llegue a sembrar epitafios
que no serán leidos.
Tragarse el sol y regresar.
El pasto es una tumba mayúscula
para pequeñas muertes
que no se publicarán en ningún diario.
Tomar el colectivo vagamente invadido
de olor a globo y barrilete arrugado.
Volver a encontrarnos el rostro en el espejo,
contarnos las historias del olvido
y saber
que son historias.
Repetir el gesto de la última hora.
La camisa planchada se hastía en una silla,
la cena es un silencio azul
extendido a lo largo de la mesa
como un muerto que nunca volverá a moverse.
Verificar el orden de los ritos
o simplemente cumplirlos.
Es tarde, hace mucho que es tarde
y el sueño barrerá la última mentira."

Maria Elena, 6 de abril de 1977.

algo firme debía existir entre la incertidumbre. algún "te amo" suficiente. imaginarlo sin embargo, demasiado lejos. siempre llorar, llorar...¿y nada más? el silencio duró demasiado. casi tanto como el dolor en cicatriz, siempre vivo de tanto amarte. de buscarte y solo en sueños conseguir tu regreso. amar era la salvación y la locura. voy a decirte, amiga, asi al oido que nuestra casa en el delta yo no existe y la de olivos es un local de venta de muebles de oficina.



2 comentarios:

Nico dijo...

Caí en tu blog buscando la imagen del Mind The Gap inglés cuando la curiosidad me atacó y me obligo a leer, terminé agradeciendo el hecho de ser tan curioso.
Saludos

T. dijo...

Ah, pero qué fuerte. Y qué hermoso (y qué fuerte, lo uno no excluye lo otro). Abrazos.